Q4 – Quejas sobre la calidad de los docentes (Crítica Constructiva a un Conservatorio)

esta entrada pertenece a una parte de la Crítica Constructiva a un Conservatorio

¿Qué se ha oído sobre la Q4?

Creo que ahora me voy a meter en el terreno más pantanoso de todos…

Haciendo una gran simplificación, podríamos dividir al profesorado de Conservatorio según tres parámetros:

  • Capacidades instrumentales y musicales
  • Capacidades pedagógicas
  • Vocación

Si bien es cierto que lo ideal sería que todos los profesores fueran completos (musical y pedagógicamente) y con vocación, este tipo suele ser una rara avis de los conservatorios. Siempre suelen dividirse en varios tipos según sus puntos fuertes (o lo que es lo mismo, según sus puntos débiles). Por lo que entonces tenemos varias posibilidades:

Q4.1 – Profesores con Altas Capacidades Instrumentales y musicales, pero bajas capacidades pedagógicas
Q4.2 – Profesores con Altas Capacidades pedagógicas, pero bajas capacidades instrumentales y musicales
Q4.3 – Profesores sin vocación (independientemente de sus capacidades).

Obviamente no existen quejas de los profesores con altas capacidades instrumentales y musicales, altas capacidades pedagógicas y con gran vocación por la docencia.

Sobre los Q4.1 y lo Q4.2 vamos a suponer que tiene una vocación suficiente para simplificar un poco. Y sobre los profesores sin vocación, me da exactamente igual que tipo de capacidades tienen, los problemas que generan son los mismos.

Por una parte los Q4.1 están bastante solicitados por alumnos. Son grandes intérpretes con una proyección artística considerable. Hay algunos aspectos negativos de este tipo de profesores con altas capacidades musicales y pocas capacidades pedagógicas:

  • Los alumnos que no tengan la capacidad de aprender por imitación tendrán un handicap fuerte para adquirir una técnica depurada.
  • Los profesores pueden no saber llevar un proyecto adecuado para sus alumnos
  • Si no se forma de forma natural, puede que no haya una relación sana de profesor-alumno, que optimice los tiempos de aprendizaje y potencie la motivación

Sobre los Q4.2, el problema que generan suele ser similar a lo ya comentado en El Lenguaje de Índices o el talón de Aquiles de la Pedagogía

Sobre la Q4.3, si el profesor no tiene una vocación y ganas por la docencia, difícilmente podrá motivar a los alumnos a trabajar duro, además de que será vago en la transmisión de conocimiento, y preparación de las clases.

Toque de atención sobre la Q4

El problema de todo esto es la cantidad de prejuicios que se tienen al respecto. Al hilo de un debate que se mantuvo en Facebook cuando estalló el “asunto de las comisiones” se hicieron algunos comentarios que me parece muy ilustrativo citar ahora:

  • “¿Cómo vas a enseñar lo que no sabes hacer?”
  • “A un profesor no le pagan para que se dedique a realizar conciertos, y sea un músico de reconocido prestigio (para eso ya están las salas de concierto), se le paga para que forme de la mejor forma posible a sus alumnos.”
  • ” ¿Y quién dice que el que toca mejor no puede aportar nada más que eso (que por cierto, ya es bastante)?. En el mundo educativo musical español sobran pedagogos, didactas, expertos en lograr titulaciones de cualquier cosa y profesores nombrados a dedo o que simplemente estuvieron en el momento adecuado en el sitio adecuado”
  • “dar por sentado que un buen intérprete ha de ser mal comunicador es una falacia como el que ser funcionario de carrera por decreto debe de ser mejor profesor del que no lo es”

Cuando se saca el tema de la calidad docente en los conservatorios siempre parece que los méritos de los profesores se miden por lo que hacen fuera del aula. Vida concertística, compositiva, etc… Y si eso es un punto a tener en cuenta (sí, es un punto muy importante!), no es lo único que debe orientar los juicios críticos sobre su calidad. El asunto fundamental por el que están en ese puesto de trabajo es para formar a nuevos músicos (en el grado que sea el que la música vaya a tener en sus vidas). Es un buen punto a favor que tengan una carrera musical destacada, dado que demuestra que saben hacer lo que deben enseñar, pero también hay personas que prefieren compaginar la docencia musical con otras actividades que no sean precisamente las de una vida concertística sustanciosa. O personas, que sin haber querido/podido dedicar el tiempo necesario para llegar al nivel de exigencia y perfección que exigen los escenarios están preparados sobradamente para la docencia musical. Y mientras los juicios de valor sobre la calidad los enfoquemos bajo ese esquema no podremos a llegar a conclusiones veraces.

La evaluación de los resultados debe ser lo que nos guíe en toda esta discusión. ¿Tal profesor qué consigue con los alumnos? Que sea concertista, o prefirió dedicarse a la docencia en cuerpo y alma me da igual. Lo importante son los resultados. Y mientras nos echemos unos a otros piedras sobre quién toca más o quién toca menos para hablar de nuestra valía dentro del aula no llegaremos a ningún sitio.

Tener una vida en la que se pisa mucho escenario no implica saber enseñar mejor, pero haber estudiado mucha pedagogía: ¡tampoco!

Breve referencia al modelo TPACK

Más adelante dedicaré una entrada exclusiva a ello, pero de momento cito el modelo TPACK (Mishra, P & Koehler, M (2006):Technological Pedagogical Content Knowledge: A Framework for Teacher Knowledge. Michigan State University | LINK)

El modelo se basa en un diagrama de Venn en el que se interseccionan tres tipos de conocimientos que debe poseer un profesor. Los disciplinares (es decir, los que indican que se sabe hacer lo que enseña), los pedagógicos (los que indican que sabe las formas de enseñar) y los tecnológicos (los que demuestran que domina las mejores herramientas y la tecnología indicada para enseñar):

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Y un poco de humor para terminar:

Los que saben…

 

4 thoughts on “Q4 – Quejas sobre la calidad de los docentes (Crítica Constructiva a un Conservatorio)

  1. Mar

    ¿Alguien sabe como ha conseguido Carles Magraner ser profesor en el Superior de Castellón si no está en ninguna bolsa de trabajo?

  2. Jorge

    ¿No es demasiado simplista pensar sólo en los resultados? ¿Y el material humano?
    No es lo mismo tener un abandon del 60 % y crear X músicos, que un abandono del 15 % y crear la mitad de músicos. ¿Quién es mejor?
    El primero crea el doble de músicos, pero tiene cuatro veces más abandonos.
    (Y aún así, sólo con estos datos ya me parece también simple).
    ¿No crees que la pregunta es todavía más compleja?.
    Sería ideal crear (y debatir, si cabe), unos indicadores que mostraran qué o quién es realmente un buen profesor de conservatorio.
    Gracias.
    P. D. Continúa publicando, por favor.

  3. Josep Marti

    El problema, amigo Jose Luis, es que muchos profesores enseñan técnicas para alcanzar pasajes dificultosos, otros mecànica para lograr velocidad y la mayoría un sinfin de actividades que creen importantes y se olvidan de lo verdaderamente imprescindible. Enseñamos música…

  4. BuyOpana.com

    Haciendo una gran simplificación, podríamos dividir al profesorado de Conservatorio según tres parámetros:

    Capacidades instrumentales y musicales
    Capacidades pedagógicas
    Vocación

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