{"id":423,"date":"2009-04-09T16:00:12","date_gmt":"2009-04-09T14:00:12","guid":{"rendered":"http:\/\/oysiao.wordpress.com\/?p=423"},"modified":"2015-03-10T12:22:08","modified_gmt":"2015-03-10T10:22:08","slug":"el-giraluna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oysiao.jlmirall.es\/?p=423","title":{"rendered":"el giraluna"},"content":{"rendered":"<p>\u00abLos dioses nos sonr\u00eden\u00bb. Me repito una y otra vez, no debo olvidar la contrase\u00f1a. \u00abOjal\u00e1 no nos ense\u00f1en los dientes\u00bb, es la \u00fanica respuesta que se aceptar\u00eda. El sol se esconde en el horizonte del extenso campo de girasoles, que empiezan a dormirse pl\u00e1cidamente bajo el amparo del viejo pueblo, que vigilante se aposenta en la abrupta ladera de la colina. A mi mente vuelve la misteriosa conversaci\u00f3n que esta ma\u00f1ana escuch\u00e9 a dos forasteros, que medio susurraban a la sombra de una de las casas, mientras recorr\u00eda un estrecho callej\u00f3n, rinc\u00f3n de mis juegos infantiles: \u00abTe repetir\u00e9 la contrase\u00f1a para que puedas reconocer a quien ser\u00e1 tu ayudante, acu\u00e9rdate de traer la linterna. Esta noche de luna llena, ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil encontrar el giraluna, pero tambi\u00e9n m\u00e1s peligroso\u00bb&#8230;\u00bbTranquilo, una vez acuda el ayudante,\u00a0 empezaremos la b\u00fasqueda, estaremos preparados&#8230;, ma\u00f1ana se lo traeremos aqu\u00ed mismo, tenga preparado el dinero.\u00bb&#8230;\u00bbBien, la contrase\u00f1a es&#8230; \u00ab. Cuando estuve seguro de que se hab\u00edan marchado sal\u00ed del callej\u00f3n. Ahora, desde mi condici\u00f3n de f\u00edsico te\u00f3rico, no pod\u00eda creer en la absurda historia que o\u00ed, a los m\u00e1s ancianos del lugar, sobre el giraluna; planta que se escond\u00eda en el campo de girasoles a las afueras del pueblo, que tan solo florec\u00eda los d\u00edas de luna llena, y que era capaz de hacer desaparecer a todo aquel que estuviese en el campo de girasoles durante esa noche. Siempre he cre\u00eddo que no era m\u00e1s que una simple historia para que los ni\u00f1os no jugasen de noche por las afueras del pueblo, pero jam\u00e1s he tenido la ocasi\u00f3n de desmentirla. Aquel hombre con su recompensa me daba una espl\u00e9ndida ocasi\u00f3n, vale la pena hacerse pasar por uno de ellos, de todas maneras no se conocen y solo necesito la contrase\u00f1a.<\/p>\n<h2>i<\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">La luna ya brilla en lo alto, alguno de los hombres estar\u00e1 al caer. Espero que sea el de la linterna el primero en llegar, tengo la impresi\u00f3n que me ser\u00e1 de utilidad. La conversaci\u00f3n de esta ma\u00f1ana parec\u00eda ir muy en serio, puede que quiz\u00e1 s\u00ed que exista esa planta, pero lo de desaparecer&#8230; no lo creo posible, un hecho as\u00ed solo es plausible en unas circunstancias muy especiales, que escapan a cualquier realidad tangible. Unas nubes tapan ahora la luna, y est\u00e1 todo muy oscuro. Me alegro de haber tra\u00eddo un cuchillo por si acaso&#8230; Oigo a alguien acercarse muy deprisa, como si huyera de algo. \u00a1All\u00ed est\u00e1! Se ha parado al verme, creo que me acercar\u00e9 despacio&#8230; . Est\u00e1 jadeante y me mira a los ojos. Tiene las facciones desencajadas y parece asustado. Lleva la linterna, pero no dice nada&#8230; a lo mejor piensa que debo empezar yo: \u00abLos dioses nos sonr\u00eden&#8230;\u00bb. Parece seguir mudo pero, sin dejar de fijarse en mi cara, me contesta: \u00abOjal\u00e1 no&#8230; no nos ense\u00f1en&#8230; los dientes&#8230;\u00bb&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al encender la linterna todos los girasoles de los alrededores despiertan y empiezan a girar atra\u00eddos por la luz. Los rostros sin facciones de los girasoles nos observan en silencio y el hombre se pone a\u00fan m\u00e1s nervioso. Deja caer la linterna al suelo y los girasoles la siguen con una fr\u00eda mirada. Me est\u00e1n entrando escalofr\u00edos. Como el hombre no se decide, cojo yo la linterna. Los girasoles empiezan a fijarse en mi, les devuelvo r\u00e1pidamente una intensa mirada. Comienzo a caminar, ya que el hombre, misteriosamente, parece demasiado asustado para reaccionar, no quita la vista a los girasoles que tiene m\u00e1s cerca, como si tuviera miedo de que estos le atacasen. Sus ojos parecen ocultar un horrendo secreto que no debe descubrirse, y su forma de mirar a los girasoles lo delata, estos parecen esperar que realice un gesto improcedente para inculparle. No cabe la menor duda de que su estado de excitaci\u00f3n y nerviosismo se debe inexplicablemente a ellos. Las nubes se apartan, y la luna, c\u00f3mplice, nos ilumina. El alivio de la claridad tranquiliza al hombre que empieza a seguirme creyendo tener a los girasoles controlados&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con cada paso que damos, enfrente de nosotros despiertan nuevos girasoles para seguirnos, con sus inhumanos rostros, con la misma rapidez con la que se duermen los que poco a poco dejamos atr\u00e1s. Sus penetrantes miradas no dejan de inquietar al misterioso hombre que, con penosos esfuerzos, camina muy cerca de mi, como buscando mi protecci\u00f3n, una barrera que le libere de las inquisidoras miradas. Un escalofr\u00edo me sacude, y desde lo m\u00e1s profundo de mi ser un indescriptible miedo va\u00a0 invadiendo toda mi persona. Las indescriptibles miradas sin ojos siento que est\u00e1n afect\u00e1ndome seriamente, con la mano que tengo libre compruebo que el cuchillo est\u00e9 en su sitio&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Una fuerza oculta nos arrastra a un lugar dominado por un r\u00e9gulo girasol azul, que emite unos intensos y deslumbrantes destellos de luz azul, que al mismo tiempo absorbe hacia un abismo si fin, a pesar de que el misterioso hombre hace todo lo posible para evitar llegar all\u00ed. Intenta apartarse de mi para indicarme otras rutas de exploraci\u00f3n, pero unos rostros sin vida le persuaden para que no lo haga. Llegamos a ese extra\u00f1o lugar atra\u00eddos por un tenue rayo de luz azulada, que durante unos instantes escap\u00f3 de la luna, aprovechando una fina brecha entre las nubes. Vuelve a salir la luna y el ahora omnipresente girasol azul brilla intensamente. Maravillado y aturdido dejo caer la linterna sin darme cuenta, y todos los girasoles se agitan con turbulencias hacia la luz. Esto asusta desmesuradamente a mi acompa\u00f1ante que empieza a mirarme con los ojos de la muerte. Sin pensarlo dos veces saco el cuchillo, \u00e9l se lanza sobre m\u00ed gritando: \u00ab\u00a1Soy yo!&#8230;\u00a1No lo hagas!&#8230;\u00a1Soy yo&#8230;!\u00bb&#8230;<\/p>\n<h2>ii<\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">El cuchillo le ha hecho callar, pero a\u00fan muerto sus ojos hablan, veo en ellos mi rostro&#8230;. La linterna sigue en el suelo, su luz atrae las miradas de los girasoles que la observan, yo tambi\u00e9n me siento observado. La luna vuelve a esconderse, el giraluna desaparece, \u00a1al igual que el muerto!&#8230; Los girasoles parecen seguir mirando la linterna, pero yo s\u00e9 que es a m\u00ed a quien miran. Algunos incluso parecen tener ojos, los mismos ojos del que acaba de desaparecer&#8230; . Les lanzo el cuchillo, cojo la linterna y salgo corriendo de aquel lugar. Los girasoles, ligeramente encorvados, me siguen con sus ojos inquisidores. Saben mi delito, lo han visto, y ahora me delatan. No siguen a la linterna, no. \u00a1Me siguen a m\u00ed!. Apago la linterna sin dejar de correr, para evitar verlos. Est\u00e1 todo oscuro, la luna sigue oculta, no desea ser c\u00f3mplice de lo ocurrido. Aunque no les veo s\u00e9 que contin\u00faan observ\u00e1ndome con sus caras endemoniadas y sus enrojecidos y vidriosos \u00abojos\u00bb delatores&#8230; Parece que alguien est\u00e1 all\u00ed delante. Quiz\u00e1 sea el otro hombre que ten\u00eda que venir. Si me acerco a lo mejor me ayuda a salir de aqu\u00ed, pero puede que los girasoles le cuenten mi crimen&#8230; . \u00c9l ha decidido por m\u00ed, se est\u00e1 acercando&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00abLos dioses nos sonr\u00eden&#8230;\u00bb. S\u00ed es \u00e9l, me ha dicho la contrase\u00f1a, \u00bfdebo responder?&#8230; Medio jadeante le contesto: \u00abOjal\u00e1 no&#8230; no nos ense\u00f1en&#8230; los dientes&#8230;\u00bb&#8230;Enciendo la linterna y vuelvo a ver los envenenados \u00abojos\u00bb. La lanzo al suelo para que no me sigan observando, aunque ellos contin\u00faan haci\u00e9ndolo. A los pocos segundos mi nuevo acompa\u00f1ante coge la linterna decidido a empezar la b\u00fasqueda de la planta. Con su movimiento los girasoles empiezan a moverse a su mismo ritmo, qued\u00e1ndose siempre algunos para cercarme y vigilarme. El hombre empieza a alejarse, pero aprovechando unos rayos fugaces de la luna corro tras \u00e9l hasta alcanzarle, buscando su amparo, juntos seremos m\u00e1s fuertes, no me separo por si los girasoles\u00a0 decidiesen a atacar.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Caminamos bajo la constante vigilancia de los girasoles, estos parecen haberle contado mi terrible secreto, ya que \u00e9l se dirige directo hacia donde habita el giraluna. Me separo de \u00e9l, para que intente seguirme, pero algunos girasoles obstaculizan mi trayecto, sus irascibles ojos y los sonidos indescifrables que susurran desbaratan mi prop\u00f3sito, me obligan a seguirle&#8230; Llegamos al lugar donde, eternamente, reside el atroz giraluna. Su absorbente y diab\u00f3lico brillo azul no deja escapar a nadie, solo sus malditos s\u00fabditos, los girasoles, salen intangibles como fugaces estrellas. El hombre, hechizado, deja caer la linterna, provocando en los girasoles una turbulenta danza macabra, al ver el giraluna en toda su omnipotencia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En pocos instantes, antes del abrazo mortal, me doy cuenta del ins\u00f3lito hecho: \u00a1Era una singularidad del espacio!, una frontera de nuestro universo, la que provocaba una arruga en el tiempo, un bucle infinito donde el presente y el futuro se encuentran en un abrazo de destrucci\u00f3n y creaci\u00f3n, de muerte y de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El hombre tiene mi cuchillo porque no es otro que yo mismo momentos antes del crimen. Observo a la muerte frente a m\u00ed y en un intento desesperado me lanzo sobre \u00e9l, para que no utilice el cuchillo, gritando:\u00a0 \u00ab\u00a1Soy yo!&#8230;\u00a1No lo hagas!&#8230;\u00a1Soy yo&#8230;!\u00bb&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLos dioses nos sonr\u00eden\u00bb. 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