Currículum Vitae Normalizado y perfil musical

Hace años, cuando me tenía que enfrentar por primera vez a un concurso de traslados para conseguir que mi plaza como funcionario docente estuviera más cerca de mi residencia y no tener que pedir año tras año una comisión de servicios, ideaba una forma más sencilla para el proceso. Mucho ha llovido desde aquel diciembre de 2009 en el que escribí la entrada: “Imaginando un Concurso de Traslados 2.0” y se han dado algunos pasos en la dirección que indicaba.

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“Moving Day”, Montreal, QC, ca. 1930 Anónimo. Museo McCord

La principal idea que proponía en la entrada era la creación de un portal virtual al que todo docente (o persona que podía verse envuelta en un proceso de presentación de méritos) pudiera acceder e introducir aquellos ítems que considerara necesario introducir catalogándolos en tipologías según los iba consiguiendo. Así, cuando fuera necesario presentarse a cualquier concurso de méritos, el baremador tuviera acceso electrónico a todos los ítems y los puntuara. Eso evitaría lo que pasa actualmente, que además de archivar los méritos (actuaciones, cursos, títulos, idiomas, etc…) en carpetas (físicas y virtuales), cuando tienes que presentarte a cualquier concurso debes imprimir, organizar en físico y presentar todos los méritos. Y si no obtienes destino y tienes que volver a presentarte dos años después, te ves obligado a volver a presentarlo todo de nuevo, ya que solo se mantiene lo presentado en el año anterior (aunque no te hayan dejado presentarte).

Me suele pasar que no sabes cómo recuperar las fotocopias que presentas en el concurso de traslados, hasta que una mujer con malas pulgas te llama de Consellería para reñirte por no haber ido a recoger los méritos, y si no vas en esa semana, te vuelve a llamar más enfadada. ¡Claro! no tienes otra cosa que hacer en la vida, que ir a Valencia, independientemente de dónde vivas o trabajes de toda la comunidad a perder toda la mañana haciendo cola y recuperando las fotocopias de los méritos. Además me pregunto yo, cuando sucede que tienes que volver a presentar todos los méritos ya presentados y los nuevos, ¿el baremador volverá a baremar los méritos ya baremados hace dos años?

Aunque lo que comento en el párrafo anterior no ha cambiado todavía en la función pública docente sí que se ha dado un tímido paso adelante con la llamada cuenta formación. En ella, los certificados de los cursos que se hacen en los CEFIRES van apareciendo poco a poco. Lo ideal sería que no se tuvieran que presentar y se baremaran de oficio (parece ser que no tardará en ser así), aunque hay otros muchos elementos que no aparecen ahí, como titulaciones, idiomas, conciertos, composiciones, etc… Ni tampoco los propios cursos de formación de otras administraciones educativas. Desde luego la cuenta formación puede facilitar muchas cosas, pero mucho me temo que se quedará como una pequeña reserva de méritos de CEFIRE y para el resto de elementos habrá que seguir a la vieja usanza.

Otro proyecto, que me ha llamado la atención y que sí le veo más futuro, es el Curriculum Vitae Normalizado. Y precisamente por el futuro que veo en él, voy a criticar la total falta de preocupación por el perfil de los músicos que muestra.

Para quien no lo sepa (yo lo he descubierto a causa de mis aventuras como profesor por el mundo universitario) se trata de un proyecto para que todos los profesores e investigadores del mundo universitario solo tengan que introducir sus datos y méritos en un único sitio. Por una parte, este curriculum aspira a ser el modelo universal para todas las convocatorias españolas y por otra parte permite importar y exportar a otros formatos estandarizados. Aunque de momento solo puedes introducir los metadatos de los ítems, pero no los propios ítems. Confío en que a la larga se pueda introducir una copia en pdf o el formato necesario del ítem para el que introduces los datos, ya que así, en caso de tener que justificar documentalmente lo que uno indica en su currículum no será necesario volver a las fotocopias (que es uno de los elementos que más engorrosos hace todo el proceso).

Si bien, la no existencia de un campo para adjuntar la justificación documental es un problema común a todos los usuarios del curriculum vitae normalizado, el colectivo de los músicos tenemos un problema aun mayor. La no existencia para campos propios del mundo musical.

¿Qué ítems tenemos como méritos los músicos que no suelen tener como mérito en otras áreas del conocimiento? Pues los mismos que aparecen maltratados en un cajón de sastre como méritos artísticos dentro de “otros méritos”  en el concurso de traslados: actuaciones, composiciones, estrenos, encargos, coreografías, etc…

Si alguien es escéptico con el hecho de que esos méritos merezcan estar en el currículum normalizado le diré que no se trata de que algo merezca estar o no, si no de la posibilidad de que pueda estar. Ya será el baremador el que otorgue el peso específico que considere de acuerdo al baremo en funciones. Si queremos que el curriculum vitae normalizado nos sirva para todo, debe poder servir para todas las casuísticas posibles.

El Curriculum Vitae Normalizado se compone de 8 apartados:

  1. Datos de identificación y contacto
  2. Situación profesional
  3. Formación académica recibida
  4. Actividad docente
  5. Experiencia científica y tecnológica
  6. Actividades científicas y tecnológicas
  7. Actividad sanitaria
  8. Resumen de texto libre

Si bien llama la atención la importancia que se le da al mundo sanitario (¡con un apartado propio!), brilla por su ausencia algún apartado artístico. Como siempre, la ciencia y la tecnología acaparan todo el protagonismo (seguimos con aquello de que unas áreas del conocimiento son más importantes que otras…). Pero bien, entendiendo que actividad y experiencia científica y tecnológica englobe a la experiencia y actividad en otras ramas del conocimiento  (como las humanidades o las ciencias jurídicas) cabría esperar que los apartado 5 y 6 tuvieran sub-apartados en los que de alguna forma se pudiera poner un concierto con orquesta en una sala prestigiosa, o el encargo de una ópera por parte de una fundación internacional, o el estreno de una coreografía de un ballet nacional de danza,…

En el apartado 5 (experiencia) apenas podemos encontrar un apartado de propiedad intelectual (para composiciones o coreografías registradas), pero solo acepta como metadato el número de BOPI (Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual), y no por ejemplo el código ISWC que adjudica la SGAE y que equivale al ISBN.

Siguiendo con el apartado 5, toda la alegría que podamos tener al ver un apartado que dice: “Obras artísticas dirigidas”, se nos desvanece cuando vemos sus detalles reza:

En este apartado se consignarán los datos relativos a creaciones artísticas, obras artísticas realizadas por encargo, obras presentadas en exposiciones individuales o colectivas y ferias organizadas por instituciones públicas y privadas, obras pertenecientes a museos o colecciones públicas o privadas, fotografías científicas y técnicas admitidas a concursos, participación en exposiciones de prestigio (como autor o como comisario de las mismas).

Nuestro gozo en un pozo, este apartado es obra de las Bellas Artes, está claro, pero como las artes performativas llegamos con doble retraso histórico a la Universidad, pues aun no existimos para el mundo de los currículums estandarizados.

En el apartado 6 (actvidad) sí que la ausencia es ya total. En el sub-apartado de “Publicaciones, documentos científicos y técnicos” nos encontramos que podemos insertar sin problemas hasta catálogos artísticos, pero nada respecto a discos o grabaciones.

Solos nos queda esperar dos cosas, para el ámbito común, que este Curriculum Normalizado no acabe como el certificado digital, que para unas cosas sirve el de la Fábrica de Moneda y Timbre, pero luego para otros trámites autonómicos, no es válido, y necesitas el de la comunidad autónoma. Y para el perfil musical, esperar impacientes que el trabajo que Antonio Narejos indicó en su blog  sobre la creación de una ANECA en versión artes performativas ENQUA por parte de la Asociación Europea de Conservatorios llegue a buen puerto.

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