Ventajas de la Universidad para las EEAASS

Campaña de recogida de firmas por la Incorporación de las EEAASS en la Universidad: http://www.eeaassuniversidad.guidoblogs.org/

El reciente artículo «Let’s University – ¿Qué hacemos con las Artísticas Superiores?» del Sr. Manuel Vieites García, Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, crítico e investigador teatral, es de una claridad meridiana al hablar de las ventajas que nos reportaría la incorporación en la universidad. A continuación paso a enumerar algunos de los aspectos que comenta en su artículo.

Desventajas de estar fuera de la universidad, a pesar del RD 1614/2009

  1. Los estudios que ofrecen vuelven a ser, después del espejismo, estudios “equivalentes” a los estudios universitarios de grado y postgrado.
  2. Los centros no podrán ofrecer estudios de doctorado, por lo que seguiremos sin doctorados artísticos, es decir sin el título de doctor en teatro, en danza, en música… Los doctorados seguirán dependiendo además de las facultades universitarias.
  3. El profesorado se mantiene en los cuerpos docentes de siempre, lo que implica su no equiparación al profesorado universitario, ni a nivel de categoría académica, ni a nivel de jornada laboral ni a nivel de salario y complementos.
  4. El alumnado sigue siendo un alumnado no universitario, con lo que de nuevo se verá obligado a mendigar un trato similar al que recibe el alumnado universitario, en cuanto a becas, residencias, ayudas, bolsas y otros derechos…
  5. Los centros seguirán funcionando con una estructura obsoleta, en ningún caso comparable con el de una facultad universitaria.
  6. Los centros seguirán contando con unos recursos financieros escasos, calculados según criterios generalistas, y en nada adecuados a las necesidades derivadas de la integración de las enseñanzas en el EEES. Y ya sabemos que hay centros que tienen de todo (¡no presuman!), pero son los menos, muy pocos.
  7. Los centros carecen de los equipamientos e infraestructuras necesarias para el pleno desarrollo de los procesos de enseñanza, aprendizaje, creación e investigación derivados del EEES y del Espacio Europeo de Investigación.
  8. Los centros seguirán padeciendo problemas derivados de un cuadro de personal de administración y servicios insuficiente. Muchos de los centros carecen del personal necesario para gestionar teatros, equipamientos técnicos o coordinar las producciones que se realizan, tareas que recaen sobre el profesorado. Y ya sabemos que hay centros que tienen de todo, pero son los menos, contados.
  9. Los centros seguirán padeciendo problemas en cuanto a dotaciones en áreas tan importantes como Bibliotecas o Archivos, pues muchos de ellos carecen de personal específico para su gestión, debiendo el profesorado asumir esas tareas para mantener los servicios en funcionamiento. Y ya sabemos que hay centros que tienen de todo, pero son los menos, muchos menos.
  10. Los centros carecerán de los recursos necesarios para implantar un Sistema de Garantía Interna de la Calidad, necesario para el futuro proceso de acreditación y verificación de titulaciones.
  11. El profesorado tendrá dificultades para desarrollar líneas de investigación o creación dado que los centros no forman parte de la red de instituciones investigadoras, lo que impedirá que puedan participar en las convocatorias de promoción del conocimiento o I+D+i para equipos de investigación, sean de carácter autonómico, estatal o internacional.
  12. El profesorado no verá reconocida su trayectoria investigadora, como ocurre en la universidad, ni recibirá las oportunas compensaciones por esa labor. Tampoco contará con recursos de investigación.
  13. El profesorado carece de los recursos y equipamientos necesarios para desarrollar las tareas derivadas de la aplicación del crédito ECTS. Es decir, carece de un simple espacio en el que recibir al alumnado y en el que desarrollar su tarea investigadora.
  14. La movilidad del profesorado se verá seriamente afectada dado que carece de recursos para afrontar estancias en el extranjero, estancias que por otra parte tampoco contempla la administración educativa. Pero esa movilidad también se ve afectada por una reglamentación de la jornada laboral que le requiere 18 horas de actividades lectivas en clase.
  15. El alumnado no podrá vincularse con equipos de investigación como posgraduados dada la inexistencia de tales equipos y dada la carencia de ayudas específicas para crearlos.
  16. El alumnado, salvo el de aquellos centros con una cierta historia, seguirá teniendo problemas para participar en programas de movilidad como Erasmus, y los centros tampoco tendrán personal especializado para gestionar esos procesos de intercambio. Y ya sabemos que hay centros que tienen de todo, pero son los menos (¡no presuman!).

Ventajas de estar integrados en la universidad

  1. Los estudios serán de grado y posgrado, sin equivalencias.
  2. Los centros podrán ofrecer estudios de doctorado, y podríamos tener finalmente doctores en danza, teatro… No hagamos trampas, por favor. En España no hay doctorados en teatro…; hubo programas de doctorado con esa denominación, y hay ahora másteres con denominaciones que incluyen ese tipo de vocablos, pero finalmente el “doctorado” se concede en función de titulaciones de la facultad de referencia.
  3. El profesorado se integraría en los cuerpos docentes universitarios, con lo que se evitarían complicadas adecuaciones de las normativas existentes. Ello además permitiría un mayor abanico de contrataciones.
  4. El alumnado disfrutaría de becas, residencias, ayudas, bolsas y otros derechos.
  5. Los centros pasarían a ser facultades universitarias.
  6. Los centros, en tanto facultades universitarias, contarían con los recursos adecuados a las necesidades derivadas de la integración de las enseñanzas en el EEES. Esto, por la simple razón de que no hay en la Universidad ningún centro que carezca de ellos. Pueden tardar en llegar algo, pero llegarán. Dependiendo de Medias ya hemos visto que no llegan.
  7. Los centros contarían con los equipamientos e infraestructuras necesarias para el pleno desarrollo de los procesos de enseñanza, aprendizaje e investigación derivados del EEES y del Espacio Europeo de Investigación. No olvidemos que hay en España aulas de teatro en universidades que, nóminas aparte, tienen más presupuesto para gasto corriente que muchas escuelas superiores.
  8. Los centros tendrían un cuadro de personal de administración y servicios suficiente: personal necesario para gestionar teatros, equipamientos técnicos, o coordinar las producciones que se realizan. Y es que las universidades tienen una mayor flexibilidad a la hora de integrar nuevos perfiles profesionales en sus Relaciones de Puestos de Trabajo (RTPs).
  9. Los centros contarían con dotaciones en áreas tan importantes como Bibliotecas o Archivos, y con personal específico para su gestión, junto al acceso a bases de datos internacionales, como la que acabo de consultar hace un momento y que me permite tener en línea más de 50 revistas de teatro de todo el mundo.
  10. Los centros contarían con el Sistema de Garantía Interna de la Calidad de la propia universidad, para el futuro proceso de acreditación y verificación de titulaciones.
  11. Los centros contarían con la Oficina Erasmus de su universidad.
  12. Los centros contarían con los servicios de promoción de empleo de su universidad.
  13. El profesorado podría desarrollar líneas de investigación o creación dado que su centro formaría parte de la red de instituciones investigadoras, lo que le permitiría participar en las convocatorias para equipos de investigación de carácter autonómico, estatal o internacional.
  14. El profesorado vería reconocida su trayectoria investigadora, y las oportunas compensaciones por esa labor. También contaría con recursos de investigación.
  15. El profesorado tendría recursos y equipamientos necesarios para desarrollar las tareas derivadas de la aplicación del crédito ECTS, como algo tan sencillo como espacios en el que recibir al alumnado.
  16. La movilidad del profesorado se vería favorecida al contar con recursos para afrontar estancias en el extranjero, estancias que sí contempla la administración educativa universitaria. Pero también con una normativa laboral que permite acumular docencia en un semestre para investigar en otro en estancias de formación y/o investigación en el exterior.
  17. El alumnado podría vincularse con equipos de investigación como posgraduados dada la existencia de tales equipos y dada la existencia de fondos de esos equipos, o de ayudas específicas para crearlos.
  18. El alumnado se vería favorecido por los equipos de movilidad de la Universidad y aumentarían sus posibilidades de  participar en programas de movilidad como Erasmus.
  19. La integración en la universidad implica renunciar a estructuras redundantes, a entes administrativos o académicos superfluos e inservibles vista la función que cumplen, lo que supone un considerable ahorro de recursos que se podrían dedicar a otros menesteres. Es importante insistir en la idea de una manifiesta optimización de recursos.
  20. La integración en la universidad supone no perder tiempo y recursos en la elaboración de normativas nuevas que a veces tienen un encaje difícil en la legislación actual. Los centros superiores adscritos pasarían a regirse, tal y como establece la Ley Orgánica de Universidades en su revisión de 2004, por la normativa universitaria, incluida la dedicación docente del profesorado.
  21. La integración en la universidad supone la plena equiparación de enseñanzas, centros, profesorado y alumnado por la vía más rápida, cómoda y fácil, sin que se lesionen derechos. Antes bien, se potencian derechos de forma considerable.
  22. La integración en la universidad supone la incorporación de los centros a una estructura académica y administrativa mucho más preparada en el proceso de convergencia en el EEES.
  23. La integración en la universidad supone dar varios pasos en la dirección adecuada, porque ese es el espacio natural de las enseñanzas superiores.

El proceso

En dos fases. En primer lugar, mediante una adscripción temporal, por medio de la cual los centros ya pasarían a depender administrativamente de la Universidad, pero no académicamente, lo que permitiría que el profesorado pudiese cumplir los requisitos necesarios para la integración en los cuerpos universitarios. Se precisaría un mínimo de cinco años. Luego, mediante la integración plena.

El artículo completo se puede leer aquí: http://dramalogia.blogspot.com/

2 pensamientos en “Ventajas de la Universidad para las EEAASS

  1. Isabel Villagar

    Totalmente de acuerdo… nada de redundacias para estructuras ya existentes.
    Yo añadiría los servicios que ofrecen la mayoría de las universidades a su personal y a los alumnos: áreas de deportes, guarderías, servicios de publicaciones, salones de actos, casa del alumno, oficinas de empleo o autoempleo, congresos, etc..
    Es una locura pretender llegar a esos estandares en solitario.

  2. Luca Chiantore

    No sé cuántos de los muchos visitantes de este magnífico blog conoce desde dentro la realidad universitaria. Y no me refiero sólo a la española. «Universidad», todos lo sabemos, es un término que suena muy bien. Pero la realidad es multiforme y compleja, y no la veo reflejada en profundidad en mucho de lo que he leído en estos últimos días. No estoy defendiendo, desde luego, ningún interés gremial: al contrario, mi currículum está muy relacionado con la Universidad, de modo que personalmente, muy probablemente, el cambio me beneficiaría. Pero no puedo evitar, leyendo esta lista de 23 puntos, compararlos con la realidad que conozco. Aquí van unos apuntes, punto por punto..

    1) «Los estudios serán de grado y posgrado, sin equivalencias.» Cierto.

    2) «Los centros podrán ofrecer estudios de doctorado, y podríamos tener finalmente doctores en danza, teatro…» Cierto. Y sobre todo es cierto que lo que hay ahora no es nada que se le parezca. Pero habría que debatir largo y tendido para determinar qué podría significar «doctorado en danza» o «doctorado en música», y ésta es una discusión de fondo. Una «tesis doctoral» supone plantear una hipótesis y desarrollar un trabajo para llegar a crear nuevo conocimiento. Pero ¿qué significa esto en el mundo artístico? Pienso, más concretamente, en el mundo de la interpretación musical clásica. ¿Dónde está la «creación de conocimiento»? La respuesta no es en absoluto tan obvia, y se están topando con ella en Europa desde hace años, precisamente allá donde muchos tienen la legislación a su favor. Y el DMA norteamericano, aunque en algunos lugares se está desarrollando con muy buena voluntad, suele ofrecer respuestas muy vagas a esta misma pregunta, hasta el punto que, tal como se está desarrollando en muchas instituciones, más que un doctorado en música parece un modo para hacer lo mismo que en un master, pero multiplicado por dos: mucho tocar, pero el concepto de «investigación» sigue bien lejos. Sin embargo, el derecho a estar en la Universidad te lo juegas precisamente allí: en el doctorado, que es donde la universidad encuentra su razón de ser y que es lo que realmente marca la diferencia entre el mundo universitario y todo lo demás. Otra cosa es que haya doctorados universitarios que son lo que son, y que no todas las instituciones estén a la altura de lo que representan, pero esto es otro tema.

    3) «El profesorado se integraría en los cuerpos docentes universitarios, con lo que se evitarían complicadas adecuaciones de las normativas existentes. Ello además permitiría un mayor abanico de contrataciones.» Cierto, aunque no olvidemos que mucha carga docente se cubre con plazas de asociados mal pagadas y con mucha inestabilidad laboral, sin hablar de los becarios, los contratos post-doc, etc. Y aún más importante: nos escandalizamos cuando se le llena el horario al profesor de tuba con horas de armonía o de piano complementario, pero cuidado que esto está a la orden del día en las universidades. Especialistas en música medieval metidos a clases de historia del XIX o de historia del jazz se han dado más de una vez. Aquí y en muchos sitios.

    4) «El alumnado disfrutaría de becas, residencias, ayudas, bolsas y otros derechos.» Sí tendría, mediamente, más oportunidades que ahora.

    5) «Los centros pasarían a ser facultades universitarias.» No necesariamente. Depende de cómo se organizaría. Pero una «facultad universitaria», tal como se entiende ahora, no suele tener, como en ciertos centros superiores de música, unos pocos cientos de alumnos. En este caso, sería más lógico pensar en un departamento dentro de una universidad más grande. A menos que no se opte por mantener la organización actual, con centros independientes, pero entonces ya nos podemos soñar todo lo demás (infraestructuras, servicios, etc. etc.)

    6) «Los centros, en tanto facultades universitarias, contarían con los recursos adecuados a las necesidades derivadas de la integración de las enseñanzas en el EEES.» Ops… Precisamente ahora se está viendo lo que está pasando con la integración de la Universidad en el EEES: sobre el papel, la enseñanza debería ser más personalizada que nunca, se debería evaluar el trabajo individual del alumno en casa, etc. etc., pero la realidad es que en muchas universidades hay ahora más alumnos por clase que nunca, porque se han creado más asignaturas pero NO se ha contratado más personal. Y los recursos materiales, de nuevo, dependen en gran medida de cuánto pesas dentro de la universidad: cuánto produces, cuántos alumnos aportas. De nuevo, no está tan claro cuál sería el peso específico de las EEAASS en este marco.

    7) «Los centros contarían con los equipamientos e infraestructuras necesarias para el pleno desarrollo de los procesos de enseñanza, aprendizaje e investigación derivados del EEES y del Espacio Europeo de Investigación.» De nuevo, depende de cómo se organice el asunto. Pero una cosa es que una Universidad como la Autónoma de Madrid tenga una Aulas de teatro (una aula de teatro para los 35.000 alumnos que son…), y otra es que esos recursos los tenga un centro destinado, sí, al teatro o a la música, pero infinitamente más reducido. En juego sigue estando la decisión de si se quiere jugar al ser una pequeña aportación-satélite de un mega-campus o seguir disfrutando de la independencia académica, pero en este último caso dudo que los medios llegarían a ser jamás muy diferentes de los actuales.

    8) «Los centros tendrían un cuadro de personal de administración y servicios suficiente […] las universidades tienen una mayor flexibilidad a la hora de integrar nuevos perfiles profesionales en sus Relaciones de Puestos de Trabajo». Sí, pero esta flexibilidad también las tienen ahora las Escuelas Superiores regidas por fundaciones, como es el caso de la Esmuc y de varias otras. El problema mayor es el presupuesto, y habría que ver cómo conseguir la financiación necesaria. Y depender del Presupuesto General de Universidades es muy delicado. Cómo explicarles a instituciones que meten a 200 alumnos en un aula, y con ello sacan doctorandos que trabajan en proyectos de investigación pagados por empresas privadas, que un conservatorio necesita formar a un instrumentista mediante una carrera llena de clases individuales, y que ese mismo instrumentista, cuando llega al doctorado, es para hacer conciertos tal vez maravillosos, pero que jamás llegarán a ser un negocio para nadie, si no es con ayuda pública (ésa es la situación ahora; y no tiene pinta de que cambie a corto y medio plazo…)?

    9) «Los centros contarían con dotaciones en áreas tan importantes como Bibliotecas o Archivos, y con personal específico para su gestión, junto al acceso a bases de datos internacionales, como la que acabo de consultar hace un momento y que me permite tener en línea más de 50 revistas de teatro de todo el mundo.» Esto, de nuevo, depende del presupuesto, y no es necesariamente un privilegio universitario. En la Esmuc, por ejemplo, la base de datos de revistas online es buena, y podría serlo más si desde la dirección se creyera más en este aspecto. Las megabibliotecas de ciertas universidades, una vez más, son tan grandes porque son la base del estudio para decenas de miles de alumnos. Ya me gustaría a mí que los alumnos y los profesores de conservatorios fueran tan ávidos lectores de libros y revistas…

    10) «Los centros contarían con el Sistema de Garantía Interna de la Calidad de la propia universidad, para el futuro proceso de acreditación y verificación de titulaciones.» Sin duda, y si se consiguiera que funcionara, ése sería un gran paso en adelante. Aunque también es cierto que tanto «control de la enseñanza» en la universidad no siempre se corresponde con la realidad diaria de esa misma enseñanza. Algunas «menciones de calidad» conseguidas por ciertos programas vigentes en este país dejan bastante desconcertados.

    11) «Los centros contarían con la Oficina Erasmus de su universidad.» Sí, pero los centros que ya tienen a personal específicamente dedicado a los Erasmus, como la Esmuc, ya tienen su oficina propia, de modo que no veo demasiado cambio.

    12) «Los centros contarían con los servicios de promoción de empleo de su universidad.» Cierto, allá donde los haya. Quedaría por ver qué empleos podrían promocionarse de este modo, pero sería un desafío interesante.

    13) «El profesorado podría desarrollar líneas de investigación o creación dado que su centro formaría parte de la red de instituciones investigadoras». También en este caso, habría que ver cuál es la efectiva diferencia con respecto a la situación actual. La Esmuc, por ejemplo, está reconocida como centro de investigación. Desconozco si los conservatorios dependientes directamente de las CCAA podrían, en este momento, optar a este reconocimiento.

    14) «El profesorado vería reconocida su trayectoria investigadora, y las oportunas compensaciones por esa labor.» Sí. Y sería muy interesante tener un marco que efectivamente invite a la investigación, entre otras cosas porque ayudaría al debate acerca de qué entendemos, efectivamente, por «investigación artística».

    15) «El profesorado tendría recursos y equipamientos necesarios para desarrollar las tareas derivadas de la aplicación del crédito ECTS, como algo tan sencillo como espacios en el que recibir al alumnado.» Sobre el papel, sí. En la realidad, dependería mucho de los espacios físicos del centro y de las dotaciones económicas. Insisto en que la implementación de nuevo marco europeo está siendo muy desordenada, y en según qué universidades, la realidad no es tan halagüeña.

    16) «La movilidad del profesorado se vería favorecida al contar con recursos para afrontar estancias en el extranjero, estancias que sí contempla la administración educativa universitaria. Pero también con una normativa laboral que permite acumular docencia en un semestre para investigar en otro en estancias de formación y/o investigación en el exterior.» Sí, y de nuevo sería un muy buen aliciente. Aunque en varios centros esto ya está en marcha, y la realidad es que muy pocos profesores (un 2% tal vez) está acogiéndose a esta oportunidad.

    17) «El alumnado podría vincularse con equipos de investigación como posgraduados dada la existencia de tales equipos y dada la existencia de fondos de esos equipos, o de ayudas específicas para crearlos.» Sí, pero no pensemos que haya tanto dinero a disposición. Más bien (y cada vez más) se trata de una posibilidad bastante remota. Y muchísimo papeleo…

    18) «El alumnado se vería favorecido por los equipos de movilidad de la Universidad y aumentarían sus posibilidades de participar en programas de movilidad como Erasmus.» No sé si «aumentaría», porque los programas Erasmus ya están en marcha y funcionan aceptablemente bien en muchas instituciones. Otra cosa es preguntarse «qué buscan» y «qué encuentran» los que desde fuera vienen (o pueden venir) a España a hacer su Erasmus.

    19) «La integración en la universidad implica renunciar a estructuras redundantes». Quizás sí. Se trataría de ver, por otra parte, cómo ajustar laboralmente las personas que trabajan en esos «entes administrativos o académicos superfluos e inservibles».

    20) «La integración en la universidad supone no perder tiempo y recursos en la elaboración de normativas nuevas que a veces tienen un encaje difícil en la legislación actual.» Sí. El tiempo, en la Universidad, se pierde de otro modo, con terroríficos formularios para las acreditaciones y otro tipo de burocracia.

    21) «La integración en la universidad supone la plena equiparación de enseñanzas, centros, profesorado y alumnado por la vía más rápida, cómoda y fácil, sin que se lesionen derechos.» En lo que se refiere a enseñanzas y alumnado, es cierto. Lo de los centros debería estudiarse con atención, porque la equivalencia «1 centro de antes = 1 facultad ahora» no lo veo tan claro. Y sobre todo habría que ver cómo llevar adelante la «plena equiparación del profesorado», ya que las figuras académicas de la universidad son totalmente diferentes de las que hay ahora en las EEAASS.

    22) «La integración en la universidad supone la incorporación de los centros a una estructura académica y administrativa mucho más preparada en el proceso de convergencia en el EEES.» Sí, en principio podría ser así. Pero esa «estructura académica y administrativa» sería diferente y más preparada sólo en el caso de que los centros actuales se conviertan en partes de universidades de mayor tamaño, porque si se mantiene la plena independencia de los centros, no veo cuál sería exactamente la diferencia, y con qué personal más preparado podríamos estar contando.

    23) «La integración en la universidad supone dar varios pasos en la dirección adecuada, porque ese es el espacio natural de las enseñanzas superiores.» Indudablemente. Pero sigue abierta la pregunta de si efectivamente lo que actualmente se está enseñando y aprendiendo en los centros superiores se ajusta a la trayectoria y a la razón de ser de la universidad. Y a este respecto yo tengo muchas reservas, que son particularmente fuertes en el caso de la interpretación musical (no en el de la composición, que es un tema muy diferente). Pero esto da para otro post, y de esto vamos a hablar en Madrid de aquí a una semana, no?

    Así que, para esta noche, un abrazo a todos, y enhorabuena a José Luis, por el blog y por el espacio que nos ofrece para debatir e intercambiar opiniones. Enhorabuena a él, y a todos aquellos que hayan llegado a leer hasta aquí…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *